2011-06-06

Atando Cabos - Hank: ¿Una cuestión de tiempos políticos?


Por Denise Maerker
El Universal.com.mx


Es un hecho, y cualquiera lo sabe en Tijuana, el ex alcalde Jorge Hank Rhon tenía un contingente de hombres armados a su servicio y al de su familia. La narración que hace el Ejército de cómo y por qué fue arrestado Hank pudo haberse dado cualquier día de cualquiera de los últimos años: “en atención a una denuncia ciudadana, la cual hacía referencia sobre la presencia de tres personas armadas a inmediaciones del hotel Palacio de dicha plaza, mismos que al ser aprehendidos por el personal militar, señalaron que en un domicilio de la colonia Hipódromo ocultaban armamento… El personal castrense se desplazó a la citada colonia, localizando el inmueble de referencia, detectando fuera del mismo a personas armadas, quienes se introdujeron al domicilio. Ante la flagrancia de este ilícito se les persiguió al interior del mismo, donde se aseguró a ocho personas más y se localizaron 40 armas larga, 48 armas cortas, 9 mil 298 cartuchos útiles, 70 cargadores y una granada de gas”.

¿El momento fue entonces escogido para golpear políticamente al PRI? Todo indica que así fue. ¿Eso invalida de entrada la detención? No necesariamente. Una de las razones por las que la democracia, con todo y sus defectos, es el mejor sistema conocido, es porque a pesar de los muchos intereses en común que unen a las élites económicas y políticas, la competencia electoral forma burbujas en el tiempo en el que el conflicto es genuino y puede llevarlos a asestarse golpes contundentes. ¡De súbito dejan de tolerar la corrupción que ignoraban y señalan el delito que se cometía a la vista de todos!

Cuando lo que está en juego es quién se queda con el poder el incentivo para el acuerdo y la negociación disminuyen y la posibilidad de que opten por acciones que enfrentan y generan conflicto aumentan. En eso estamos: el Presidente y su partido ven a un PRI muy fuerte que se enfila a un triunfo holgado en las elecciones del Estado de México y la presidencial muy cerca, sin que alguno de sus candidatos haya cuajado. En el horizonte Calderón y los panistas se ven perdiendo la Presidencia frente a un grupo que desprecian pero al que han tenido que cortejar por interés durante años. Dicho de otro modo para ellos es: ahora o nunca.

El problema es qué hacen y cómo lo hacen. Malos ejemplos los tenemos aún frescos: el intento de descarrilar a López Obrador con el desafuero y el “Michoacanazo” en el 2009. En ambos casos la intención de golpear no vino acompañada de pruebas irrefutables y delitos incuestionables, todo lo contrario. Si el delito existe y hay pruebas la democracia no se ve afectada, si no hay fundamento y la forma de proceder es desaseada estamos ante un caso de uso ilegal e ilegítimo de la fuerza del Estado para desprestigiar a un adversario.

Dicho de otro modo el problema no es el momento que eligen, sino la existencia efectiva del delito. El PRI se escandaliza por el momento de la detención de Hank y hace mal. Algunos lo disculpan porque todo empresario en el norte tiene hoy milicias de autodefensa. Hacen mal. La realidad no puede ocultar el hecho de que si ningún político o empresario pudiera tener contingentes armados defendiéndolos sin arriesgar la cárcel, la exigencia de mejorar las policías sería mucho mayor y miles de veces más eficaz.

Se puede exigir pulcritud en el procedimiento y pruebas irrefutables pero no amnistía a uno de los suyos porque todos delinquen igual.

Y en lo político el golpe es menor y está muy lejos de ser lo que el PAN necesita.

2011-06-01

Proceso - Suspende Telmex inversiones en televisión restringida


Por Jenaro Villamil
Proceso.com.mx

MÉXICO, D. F., 31 de mayo (apro).- En respuesta a la decisión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de negarle el permiso para brindar el servicio de televisión restringida, Telmex continuará la ruta del litigio legal y demandará mayor información a la dependencia federal, afirmó el vocero de la compañía, Arturo Elías Ayub.


“Frente a la posición de la SCT quedan dos rutas: continuar con el proceso legal que tendrá que definir el juez, y hablar con las autoridades de Comunicaciones y Transportes para que nos expliquen en qué puntos específicamente no hemos cumplido con lo establecido en el Acuerdo de Convergencia”, afirmó Elías Ayub, en entrevista telefónica.


--¿Entonces no suspenden las negociaciones con la SCT?
--La SCT nos dijo que no cumplimos con el convenio marco de interconexión, pero falta que nos entregue la información completa. Por eso queremos que nos especifiquen cuáles son los puntos que les parece que Telmex no ha cumplido para tratar de conciliar”.


“Lo más triste de todo es que esta suspensión sólo beneficia a tres o cuatro empresas y no a los más de tres millones de consumidores que podrían acceder a los servicios de triple play”, abundó el vicepresidente de Telmex, en clara referencia al veto que las dos empresas dominantes en televisión abierta –Televisa y TV Azteca- establecieron para que no pueda ofrecer dichos servicios.


--¿Qué efectos inmediatos tendrán para el plan de televisión restringida de Telmex?
--Por el momento, se suspenden las inversiones porque no tenemos el cambio de título de concesión, pero continuaremos invirtiendo en el servicio de internet en banda ancha.


--¿Continuará la sociedad con Grupo Dish? –se le cuestiona.
--Seguiremos ofreciendo los servicios de facturación al Grupo Dish.
Elías Ayub destacó que en los 18 países donde Grupo Carso tiene inversiones en telecomunicaciones, México es el único donde no puede ofrecer servicios de triple play (audio, video e internet), debido al candado existente en su título de concesión.

Disminuyen 8% acciones de Telmex en la BMV


Al mediodía de este 31 de mayo, las acciones de Telmex Serie A que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tuvieron una disminución de 8. 26% respecto al cierre previo, mientras que la Serie L disminuyó 4.23%, en clara reacción negativa de los inversionistas por la negativa de la SCT al cambio de título de concesión.


Elías Ayub precisó que esta disminución de las acciones en la bolsa de valores representa “un ajuste”, ya que así como aumentaron los precios de las mismas después de que un juez emplazó a la SCT a responder a la demanda de cambio del título de concesión, “ahora disminuyeron para alcanzar su valor real”.


Para analistas de Actinver Casa de Bolsa, la decisión de la SCT “es muy negativa para Telmex, pues retrasa la puesta en marcha del negocio de televisión de paga y la potencial adquisición de una participación mayoritaria en Grupo Dish”, donde mantiene sociedad con MVS y EchoStar.

“Cálculos Electorales”: PRD


En relación con ese asunto, la Secretaría de Planeación del PRD emitió un comunicado, en el que destaca que la decisión del gobierno de Felipe Calderón para frenar el ingreso de Telmex al mercado del triple play “corrobora que existen dados cargados para favorecer al duopolio televisivo de nuestro país”.


En el comunicado el PRD afirma que “los cálculos electorales y los compromisos políticos y empresariales con Televisa y TV Azteca seguirán dictando las directrices que rigen el mercado de las comunicaciones y el entretenimiento, que significó ganancias por 7,683 millones de pesos (unos 620 millones de dólares) para Televisa, y de 2,317 millones de pesos para TV Azteca, durante 2010”.


“La postura asumida por Calderón, por conducto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, no es sana, pues trunca la posibilidad de una real apertura comercial y mayor competencia entre los grandes consorcios que debería traducirse en una mayor inversión, más empleos y mejores beneficios de los mexicanos”, advirtió el PRD en su comunicado.

2011-05-27

La Jornada - La música pertenece a otra dimensión: Herrera de la Fuente


Ángel VargasLa Jornada.com.mx

Salvo escribir música y tratar de entender los enigmas de esta expresión, poco es lo que preocupa a Luis Herrera de la Fuente, quien el 25 de abril cumplió 95 años, motivo por el cual este fin de semana recibirá un concierto-homenaje de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), con un programa integrado por obras de su autoría y en la que él será director huésped.

Me conformo con el presente, y vivo con la sensación de qué barbaridad, cómo es que he podido cumplir tantos años, señala el maestro en entrevista con La Jornada.

“A la hora que suena la música, para mí sigue siendo un misterio. Acumular experiencia, vivir, da como resultado que todas las dudas se hacen más grandes. El conocimiento es también una manera de acrecentar la ignorancia, porque uno se da cuenta de lo inabarcable que es el mundo.

“Eso me pasa ahora con la música; es un misterio del que no tengo la menor idea de por qué ocurre, por qué funciona y por qué rayos he estado tanto tiempo metido en esto, cuando podía haber hecho algo para ganar lana.

Sin embargo, la he pasado muy bien, porque es un fenómeno que me atrae: no es una cuestión de que me guste la música; también me gusta el espagueti y no por eso me he dedicado a hacerlo toda mi vida. No es una cuestión de gusto; es otra dimensión, no sé cuál ni la entiendo. No es por hacerle al Sócrates, pero en realidad lo único que sé ahora es que no sé nada.

Trabajo como un albañil

–¿Cómo se siente por volver a tomar la batuta?

–Si junto a ella hubiera una copa de champaña, preferiría tomar esa copa. En realidad no iba a dirigir este concierto, pero rodaron muchas circunstancias, y pues aquí estoy.

“Mi cardiólogo me dio permiso de dirigir siempre que lo haga sentado. Hace unos seis o siete años, en uno de los últimos conciertos que dirigí, en Guadalajara, me dio un infarto en plena actuación.

“Por fortuna había un doctor entre el público, el cual me llevó al hospital. Me quedé entonces con ese temor y por eso consulté ahora al cardiólogo, quien me hizo toda clase de pruebas y salí bien; me dijo que podía dirigir, pero que no lo hiciera de pie, porque es un esfuerzo extra para alguien de mi edad.

La verdad es que tomo el palito y lo muevo de aquí para allá y luego ya no sé a dónde ando. Jajaja.

–¿Qué significa para usted dirigir su propia obra?

–Sí es especial, pero no tanto. Mi música, como cualquier otra, se compone de notas, valores, entonaciones, etcétera; entonces lo que trato es de hacer eso bien hecho, nada más.

–Dice la pianista María Teresa Rodríguez que la experiencia es un peine que llega cuando uno está calvo. ¿Cuál es su relación hoy con la música, cómo la entiende, digamos en contraste con hace 50 años?

–La verdad ya no sé. Uno se va llenando la cabeza, el cuerpo y todo uno de tantísimas experiencias de toda índole, relacionadas con nuestra profesión, con el arte que, en este momento, en vez de tener una claridad mayor, tengo una menor.

Y señalo esto porque la experiencia quiere decir también duda. Nunca he funcionado en el sentido de que si tengo una experiencia creo que estoy en lo correcto. Por el contrario, crece la duda.

–Hace un par de años escribía apenas su primera sinfonía y ahora incluso estrenará la segunda. ¿Cómo las describe?

–Mi primera sinfonía sigue allí, no ha habido oportunidad de tocarla. En cambio, tengo ahora la posibilidad de hacer la segunda y escribo ya la tercera. Sobre ellas puedo decir que las trabajo como lo hace un albañil.

“Éste pone un tabique y se retira para ver si está bien, le pone la plomada, lo ve desde distintos ángulos, lo toca; en fin, usa todos sus recursos para cerciorarse de que esté bien colocado, en el lugar que le corresponde.

Eso hago con mis cosas. Ya cómo quede el edificio después, quién sabe. No conozco las obras que estoy dirigiendo ahora, nunca las he oído. Las puse en el papel, pero lo que cuenta en la música es el sonido. Puede estar muy bien hecha una obra en el papel, pero nomás no funciona en el sonido. Entonces, no sé si todo esto que he hecho funcionan bien o no en el sonido.

–Y de su gusto por escribir literatura, ¿qué cuenta?

–He dejado de escribir. Precisamente porque me he metido a escribir música, me he consagrado a eso. No podría decir que ya no me interesa escribir, pero tiene más fuerza lo otro.

–¿Se siente satisfecho de esta nueva época como compositor?

–No propiamente satisfecho, pero tengo la alegría de haberme dedicado a componer estos últimos años. Me produce mucha alegría hacer ese trabajo. Estudié música con el propósito de ser compositor y con ese mismo fin estudié piano, violín, toqué el órgano, estudié canto.

“Sin embargo, las circunstancias de estar viviendo dentro del oficio de la música me llevaron a la dirección de orquesta. Fue un accidente afortunado que debo a un director muy famoso en México y el mundo, Sergius Chelevidaque. Su personalidad me impresionó mucho y decidí hacerlo.

Tengo una carta de un músico italiano que fue muy famoso, Luigi Dallapiccola, quien después de oír una de mis obras me dijo que había cometido la mayor de las estupideces, que dejara la dirección y me dedicara a la composición. Me sentí como un perrito a la mitad de la calle, que lo llaman de las dos aceras y lo atropellan.

2011-05-20

La milicia narca



Por José Gil Olmos
Proceso.com.mx

MÉXICO, DF, 18 de mayo (apro).- Una de las características de Los Zetas es la violencia y el terror con los que actúan para marcar y dominar su territorio. Esto, que podría pasar como una forma de actuar de cualquier organización del crimen organizado, en realidad es parte del adiestramiento militar que los integrantes de este cártel mexicano tuvieron y que se acrecentó con la inclusión de otros grupos con formación militar: los kaibiles guatemaltecos y los marasalvatruchas salvadoreños.

Por su integración, bien podría decirse que Los Zetas son el primer grupo del crimen organizado con una estructura militar, pues en sus orígenes están entrelazados miembros que alguna vez estuvieron en los respectivos ejércitos de México, El Salvador y Guatemala, lo que los convierte en uno de los cárteles más peligrosos de todos los que hay en el narcotráfico.

Los primeros que integraron a Los Zetas fueron militares mexicanos expertos en contrainsurgencia y terrorismo entrenados en Estados Unidos.

Se trataba de soldados que a raíz del levantamiento indígena en Chiapas recibieron entrenamiento especial en Estados Unidos y conformaban el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales (Ganfe) y Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP).

Hacia 1999, un grupo de 40 de estos soldados fueron llevados a Tamaulipas como policías para combatir el narcotráfico. Desde aquel tiempo, se les conocía en la entonces Policía Federal Preventiva como Los Zetas, pero el líder del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, casi de inmediato los cooptó para convertirlos en su ejército particular de sicarios.

Durante casi una década el brazo armado de Osiel Cárdenas creció rápidamente en poder y presencia, independizándose hacia marzo del 2010 y atrayendo a otros dos grupos igualmente entrenados en la milicia, como los Maras salvadoreños y los kaibiles guatemaltecos, también entrenados en Estados Unidos en la lucha contra la insurgencia.

En el caso de los salvadoreños, desde que en 1991 fue firmada la paz en el Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México, muchos de los militares de ese país se quedaron sin empleo y migraron hacia Los Ángeles, California, donde se unieron con las pandillas que sus paisanos ya habían formado en la Calle 13 por un personaje conocido como El Flaco Stoner.

Los ex soldados entrenados por las escuelas militares de la Unión Americana le dieron una estructura militar a las pandillas y patentizaron el uso del terror para controlar el territorio en la ciudad de Los Ángeles, creando un problema tan fuerte que en la década de los noventa el gobierno estadunidense deportó a cientos de Maras a El Salvador.

Con esta acción pensaron que se había resuelto el problema, pero en realidad lo acrecentaron. En El Salvador surgieron nuevas pandillas y, luego, muchos de ellos comenzaron a emigrar por tierra nuevamente a Estados Unidos y dejaron muchas semillas de terror a su paso por Guatemala y México.

La presencia de los Maras llamó la atención de Los Zetas que, debido a su expansión en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, así como en Nayarit, Sonora, Sinaloa (Los Mochis), Puebla, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Durango, Tabasco, Campeche, Guanajuato, Querétaro (San Juan del Río), Veracruz, Oaxaca y Tlaxcala, necesitaban reforzar sus filas con nuevos elementos.

Entonces contrataron a los Maras para seguir con el negocio del tráfico de indocumentados y, al mismo tiempo, también atrajeron a los soldados guatemaltecos egresados de la escuela de contrainsurgencia conocida como Kaibil, en honor al rey maya de la selva de El Petén, Kaibil Balam, que nunca pudo ser sometido por los españoles.

Creada desde 1975, la escuela Kaibil se distinguió desde sus inicios en entrenar a soldados de Guatemala, primero, y de otros países después --incluido México--, bajo la técnica más terrorífica de combate a la insurgencia, con el uso de armas especiales como cuchillos para decapitar a los enemigos y a la población civil.

Después que se firmó la paz en 1996, el Ejército guatemalteco se redujo al mínimo y muchos soldados kaibiles se quedaron sin empleo. Algunos se fueron a la iniciativa privada y otros más se metieron al crimen organizado. De ahí los atrajeron Los Zetas metiéndolos a sus filas para dominar el territorio mexicano y el guatemalteco. Y desde finales del 2005 fueron ubicados kaibiles entre Los Zetas.

Quizá no haya un ejemplo en el mundo de una milicia convertida en un grupo del crimen organizado como son Los Zetas. Por su experiencia en el Ejército, tienen capacidad para operar en el campo y en la ciudad.

Además del tráfico de droga también han incursionado en tráfico de ilegales, en la extorsión y el secuestro, en el comercio de música, películas y ropa pirata. Su presencia se detecta en México, Estados Unidos y Centroamérica, y sus ligas comerciales alcanzan Europa.

La ejecución de los 72 migrantes descubiertos el año pasado en el ejido El Huizachal, del municipio de San Fernando, Tamaulipas; los 120 encontrados en fosas clandestinas en este año en ese mismo municipio, y las 27 personas asesinadas en la finca Los Cocos, localizada en el municipio La Libertad, Guatemala ---25 de ellas decapitadas--, muestran que Los Zetas están dispuestos a todo para mantener su imperio de terror.

Su existencia es un claro ejemplo del error más grave que ha tenido el gobierno de Felipe Calderón, meter de lleno al Ejército en el combate al narcotráfico, mostrando su vulnerabilidad y su debilidad ante un enemigo que nació de sus propias filas, emergiendo como su Némesis.

2011-05-16

Algo está podrido en el futbol





Por
Álvaro Delgado
Proceso.com.mx

MÉXICO, D.F., 16 de mayo (apro).- Los heridos por cuchillos y armas de fuego en el estadio Morelos, tras la violencia que se inició con la cobarde agresión del jugador argentino Christian Jiménez a un aficionado que con insensatez invadió la cancha, durante la semifinal de Monarcas contra Cruz Azul anoche, es otro síntoma de que algo --quizá todo-- está podrido también en el futbol mexicano.

Además del profesionalismo y la respetabilidad de que gozaba Giménez entre la afición desde que llegó al Pachuca se derrumbó anoche por la agresión contra el irresponsable muchacho que invadió la cancha y que dio lugar a una gresca que escaló a la tribuna y que tiene a dos aficionados en peligro de muerte.

Hay que recordar que ya hubo un muerto vinculado al futbol: En febrero de 2007, murió Ignacio Loyola fue del estadio Jalisco, en condiciones que jamás fueron esclarecidas por las autoridades.

La riña en la cancha del Morelos ratificó, también, el carácter patológico de Jesús Corona, el portero del Cruz Azul que ya había dado muestras no solo de su iracundia, sino de su pobreza moral: Agredió a una persona en un bar, en febrero de 2010, y culpó a su primo, una treta que pronto se desbarató y se le dio de baja en la Selección Mexicana que fue al Mundial de Sudáfrica.

A Corona se le sanciona otra vez, por el cabezazo al preparador físico de Monarcas, Sergio Augusto Martín, con la baja de la Selección Mexicana que disputará la Copa Oro, pero su carrera ya está acabada. Como a él, la directiva del Cruz Azul debe despedir al “Chaco” Giménez para siempre.

Pero así como es remoto que esto ocurra, sobre todo porque la de Cruz Azul es una directiva corrupta –como se ha documentado en Proceso--, tampoco se aprecia posible que la Federación Mexicana de Futbol y las autoridades de los tres niveles de gobierno actúen para neutralizar o, al menos, evitar la escalada de violencia en los estadios y fuera de ellos al concluir los juegos.

Apenas el sábado 7 de mayo, centenares de enardecidos aficionados de León invadieron la cancha del estadio Nou Camp, tras la derrota del equipo local ante Tijuana, en un episodio de violencia que puso en riesgo sobre todo la integridad de los niños. Las fuerzas de seguridad, de por sí ineptas, la emprendieron también contra la afición en general.

Ya antes, en la liguilla por el ascenso en la segunda división del futbol profesional –eufemísticamente llamada Primera A— se presentaron comportamientos aberrantes en el Bajío: La rivalidad entre el León y el Irapuato --que ya se coronó campeón y esta semana disputará el ascenso ante Tijuana--, implicó la instauración de un Estado de sitio de facto en esta última ciudad.

En efecto, en el juego contra León, la autoridad municipal –con la anuencia de la estatal, panistas ambas--, colocaron puestos de control para evitar que aficionados leoneses pudieran ir al estadio, lo que contraviene la libertad de tránsito consagrada en la Constitución. Y a los que lograron hacerlo, la autoridad no se hizo responsable de su seguridad.

En el estadio de Ciudad Universitaria ocurre algo, también, muy peligroso: La venta indiscriminada de cerveza por parte de miembros de una de las porras al final de los juegos, luego de que dentro se suspende iniciado el segundo tiempo. Esta conducta goza de la protección del delegado perredista de Coyoacán, Raúl Flores, pero también del propio rector, el priista José Narro.

La violencia es cada vez mayor en México: En noviembre del año pasado, por ejemplo, fuera del estadio Azteca cinco personas resultaron heridas, una de ellas con la pérdida de dos dedos de una mano, por el estallido de un petardo. Antes, en enero de 2003, un aficionado de las Chivas perdió un ojo también por el estallido de un petardo que estalló en las tribunas del estadio Jalisco.

Las agresiones contra los jugadores desde la tribuna son, también, constantes y quedan en la impunidad, siempre, lo que alienta a su permanente comisión en todos los estadios.

Los propietarios de los equipos ni las autoridades han sido capaces de establecer mecanismos de vigilancia que disuadan a los aficionados de cometer actos de violencia y sancionar a quienes en ellos incurran. Los primeros prefieren no invertir y los segundos hacen como que vigilan.

Un ejemplo evidencia el absurdo: Al momento en que un jugador cobra un tiro de esquina, los escudos de los policías lo tratan de proteger de los proyectiles, en vez de que esos elementos se coloquen en los pasillos para inhibir el envío de éstos y arrestar a quien lo haga.

De algo puede servir lo ocurrido en el estadio Morelos, la noche del domingo: Deponer la simulación, tan característica de la vida pública de México, y comenzar acciones de prevención de una violencia semejante a la que atormenta el país, o seguirá la putrefacción…

Apuntes

Para ser campeones, los Pumas deben hacer lo que mejor hacen: Jugar con alegría. Y vencerán a Monarcas, el equipo de Felipe Calderón y su hermana Luisa María, la impuesta candidata del PAN a gobernadora…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

2011-05-09

Atando cabos - Unidos por el dolor


Por Denise Maerker
El Universal.com.mx

Nada va a cambiar con la marcha, dicen algunos. Puede ser. Pero siempre está la posibilidad de que el reclamo cale y conmueva, se multiplique y genere cambios



Nada hubiera presagiado que alguna vez caminarían juntos: amas de casa, pequeños y grandes empresarios, norteños y morelenses, mormones y católicos, militantes ocasionales o ciudadanos ajenos a lo público o incluso alérgicos a lo político. Y sin embargo ahí estaban caminando brazo con brazo unidos por el dolor. Y es que la marcha fue eso: la suma de muchos dolores y de incontables agravios. A la pregunta de por qué estaban ahí, las respuestas se sucedían apabullantes: “Mataron a mi hijo hace unas semanas”… “Hace año y medio que mi hijo desapareció en Guadalajara”… “Somos de Coahuila, mi hermano nunca regresó a su casa”… “Me secuestraron hace dos años y es la primera vez que lo digo”.

Estoy segura de que todos hubieran preferido no estar ahí, no haberse conocido, que la violencia no los hubiera arrancado de sus vidas y profesiones. Porque fue la pérdida de un ser querido lo que los reunió y los llevó a encabezar una marcha. Los demás, la inmensa mayoría, se presentó por solidaridad y empatía, por miedo, por horror y con el deseo genuino y compartido de que México deje de ser el lugar de tantos muertos.

No faltaron los oportunistas, pero desaparecían en medio de los miles que en pequeños grupos se acercaban y acompañaban a los marchantes durante unos kilómetros.

Mientras caminaban, en las redes sociales algunos cuestionaban la utilidad de la marcha. ¿Para quién?, me pregunto. Porque para los que estaban ahí era una razón de vida en medio del dolor y de la pérdida, una forma de duelo compartido y de valentía contagiosa. ¿Para todos los otros? Una revelación de la magnitud y hondura del dolor que está desgarrando a nuestra sociedad.

Nada va a cambiar —decían otros justificando su ausencia—, mañana todo seguirá igual. Puede ser. Y sin duda nada habrá cambiado para quienes no fueron. Los que estaban ahí se sentirán menos solos, otros habrán ejercido por primera vez su derecho democrático de tomar las calles para manifestar un descontento y siempre está la posibilidad de que el reclamo cale y conmueva, se multiplique y genere cambios.

Fue una marcha de reclamo y el reclamo se dirigió a quien detenta la autoridad y por lo tanto la responsabilidad de mantener el orden. Y sí hubo gritos y pancartas contra Calderón. Pero qué gran equivocación la del Presidente de salir a manotearles por televisión un día antes de que empezaran la marcha exigiéndoles, más que pidiéndoles, comprensión para con su estrategia. Son ellos los que merecen comprensión.

Fue, así lo sentí, una marcha con mucha tristeza, con un anhelo: que el horror cese, con una exigencia: que nuestro aparato de seguridad y de justicia funcionen, con una propuesta: que el camino no sea el de la prohibición y que la estrategia no sea únicamente la de las armas.

Me quedo con una frase, la de un manifestante en bicicleta cuya pancarta rezaba: “No estoy llorando, es que se me metió una guerra en el ojo”.

2011-05-04

Televisa y TV Azteca van por el mercado de Telmex con "Totalplay"


Jenaro Villamil
proceso.com.mx



MÉXICO, D.F., 3 de mayo (apro).- La alianza entre TV Azteca y Televisa para competir con Telmex en el mercado del cuádruple play (audio, video, internet y telefonía móvil) se concretó este martes con el anuncio de la nueva empresa Totalplay, propiedad de ambas televisoras, que pretende llegar a 100 mil hogares en 2011.

“Ahora es una realidad esta oferta de ‘conectividad total’. Por eso la llamamos Totalplay”, afirmó Ricardo Salinas Pliego, accionista mayoritario de TV Azteca, al anunciar el lanzamiento de la nueva empresa de Grupo Iusacell.

Samer Salameh, director general de Totalplay, especificó que éste “es el primer servicio en México que está fusionando dos tecnologías, que es la de telecomunicaciones con la de entretenimiento, creando así el concepto de infotainment”.

De acuerdo con la información de Grupo Iusacell, la nueva empresa ofrecerá conexión de 100 megas en internet, tanto para hogares como para negocios; televisión en alta definición (HD) hasta con 250 canales; telefonía fija y telefonía celular, a través de la red 4G de Iusacell.

Como se recordará, Televisa y TV Azteca concretaron hace tres semanas una sociedad. La empresa de Emilio Azcárraga Jean adquirió por 1,600 millones de dólares 50% de Grupo Iusacell, mientras que Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, mantendrá el porcentaje restante.

En conferencia de prensa, Salinas Pliego afirmó que el plan “es muy modesto para el 2011”, ya que serán sólo 100 mil hogares, una cifra menor a las 12 millones de líneas telefónicas que tiene Telmex y a los 7.57 millones de clientes de internet en banda ancha.

El proyecto de MVS

En contraste, la empresa MVS, de la familia Joaquín Vargas, ha negociado durante cinco años el lanzamiento de otra empresa de cuádruple play, a través del uso de la banda 2.5 Ghz, donde posee 190 Mhz, con una inversión de más de mil millones de dólares para construir y operar una red de Long Term Evolution (LTE).

En un comunicado de José Antonio Abad, director general del proyecto, se afirma que “el proyecto se encuentra detenido, porque a pesar de contar con las opiniones favorables de la Cofeco y la Cofetel, la Secretaría de Hacienda no ha fijado, a la fecha, una contraprestación acorde a estándares internacionales sobre lo que se ha pagado por la explotación de la misma banda, que nos permita competir”.

La nueva empresa que anunciaron Televisa y TV Azteca, empresas que dominan 95% de la televisión abierta y más de 50% de la televisión restringida, competirá favorablemente con el proyecto Banda Ancha Móvil para Todos, de MVS, pero también con Cablevisión y Sky, ambas propiedad de Televisa.

2011-04-12

Proceso - Falacias educativas


Por Axel Didriksson
Proceso 1797


Cuando se comparan los resultados y el desempeño de los sistemas educativos alcanzados por otros países, o la manera como desarrollan innovaciones tecnológicas, inventos, patentes y nuevos conocimientos, la pregunta obligada es: ¿Por qué esto no ocurre en México? La respuesta, por supuesto, no es el carácter de los mexicanos, ni sus creencias, ni lo que come, ni las condiciones en las que vive, porque todo ello, siendo importante, no es determinante. Las causas centrales han sido y son las decisiones y políticas que se han definido en materia de prioridades y estrategias a nivel gubernamental, así como las concepciones, interpretaciones y acciones en el ámbito de lo educativo.

En ese sentido, en el país se padece de una gran cantidad de decisiones equivocadas, que se han vuelto falacias repetidas sin descanso y que explican los magros alcances que se tienen en la educación, en la investigación y en el desarrollo tecnológico. Aquí señalamos algunas de ellas.

Las políticas y las decisiones educativas han sostenido la idea de que lo único que se tiene que hacer es garantizar el acceso y la permanencia de niños y jóvenes en el sistema de educación formal. Con todo y que los niveles de desigualdad e iniquidad en el acceso a la educación son verdaderamente alarmantes (34 millones de mexicanos no han alcanzado a cubrir lo que se considera “educación básica”), lo principal se ha dejado al garete, esto es, que el derecho a la educación es sobre todo el derecho a aprender

Quienes se encuentran en el sistema escolar pueden decir que pasan pruebas o suben escalones de grado a grado, pero no que están aprendiendo conocimientos fundamentales para su vida, para sus relaciones sociales y económicas, ni valores para su futura ciudadanía. Los que alcanzan a culminar una licenciatura tienen tan pocos aprendizajes polivalentes y tan elementales capacidades, que apenas egresan ya deben empezar a tomar cursos de actualización o de reciclaje, y se enfrentan a un mercado laboral y a una sociedad que les parecen muy alejados respecto de lo que se les inculcó de forma rígida en sus planes y programas de estudio.

Se ha creído, también, que repartiendo becas a diestra y siniestra se garantiza la permanencia en los estudios y se abate la deserción. Hasta ahora esto no ha ocurrido de forma sostenida, porque intervienen factores múltiples que no pueden resarcirse con una mensualidad. Y aunque algunos, con o sin beca, pueden tener permanencia en los estudios, ello no incide ni en la calidad de los mismos ni garantiza una trayectoria escolar exitosa ni permanente. La idea de que con ciertas exenciones fiscales o devolución de impuestos mejorará la educación es también una falacia, al igual que la creencia de que el nivel educativo se elevará haciendo muchas pruebas y evaluaciones. Tampoco esto es cierto, porque mientras no se usen las evaluaciones para poner en marcha cambios en los componentes que sí inciden en la calidad de los aprendizajes (currículum, desempeño de los profesores y su profesionalización, infraestructura, gestión de los conocimientos, y puesta en marcha de programas masivos para superar las deficiencias de origen socioeconómico con un aprendizaje significativo y para toda la vida), las cosas no van a cambiar por más pruebas que se realicen.

El modelo de formación de profesores tampoco cambiará sólo con la aplicación de pruebas controladas, y que nadie sabe cómo se evalúan, para la asignación de plazas. La única manera será orientando la práctica profesional de los docentes a la resolución de problemas centrados en la escuela, en el desarrollo de una nueva estrategia de descentralización que haga posible integrar su formación con su práctica, en propiciar el trabajo de equipos combinados, y en el impulso a la investigación educativa que apoye la innovación académica, pero no la que sirve para justificar decisiones burocráticas o políticas.

Las falacias que se inventan y reproducen en el país han ocasionado que el derecho a la educación no se cumpla para todos en igualdad de condiciones y calidad, que el acceso y la permanencia en la escuela sea para los menos y no para los más, y que el derecho de aprender para toda la vida sea un privilegio limitado, al punto de que con el paso del tiempo no han mejorado los indicadores de desarrollo humano. Ocurre exactamente lo contrario: Las decisiones políticas en materia educativa apuntan a un modelo de país cada vez más antihumano, anticivilizatorio, de ficción y, efectivamente, de telenovela.

2011-04-07

Mexico’s Duopoly War Gets Animated With “Los Slimson”

El Zonkey Show
Posted by Zonkey Staff


Mexican magnate Carlos Slim and The Simpsons’ Montgomery Burns have a lot in common: they’re high-profile billionaires, they hate sideburns, and they’ve both devised devilish plans to block out the sun.

OK that last one might be a stretch, but if you play into the media melée being played out between Slim and his country’s two biggest televisorasTV Azteca and Televisa, it’s almost believable.

The latest development?

A series off full-page ads taken out this week in Mexico’s top national newspapers Reforma, El Universal, Milenio and El Economista that inspired in the popular Fox television series take a jab at Slim’s Telmex and cellphone provider Telcel.

In the Tales From Copyright Infringement-approved advert titled Los Slimson, four blue-faced pitchmen are depicted with glossy messages like “In Slimlandia clients get quality service,” “telephone charges are low,” ”connection speeds are infinite,” and “your mobile always works.”

Above a sad fifth character, the phrase “Not in Mexico” rounds off the spread, with Houston-based group Todos los Mexicanos (All the Mexicans) signing off on it.

Many questions remain as neither Slim nor his companies have issued an official statement; chief among them: WWEBD?

What would El Barto do?

2011-04-04

Atando cabos - Los Juanelos de México


Por Denise Maerker
El Universal.com.mx

“Estamos cansados, muy dolidos. Cada muchacho que se está muriendo ya se está volviendo el hijo de cada uno de los seres de esta nación”, dijo el viernes el escritor y poeta Javier Sicilia. El sábado le dedicó su último poema a su hijo Juan Francisco Sicilia Ortega, asesinado junto con otras seis personas el fin de semana pasado en Temixco, Morelos: “El mundo ya no es digno de la palabra, nos la ahogaron adentro… Por el silencio de los justos, sólo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo”.

El Gobierno insiste en que la inmensa mayoría, 89% de los más de 36 mil muertos que lleva contabilizados por la violencia de estos años, han sido “homicidios dolosos cometidos presumiblemente para amedrentar a sus rivales”. Es decir, malos, gente que no nos debe importar. Esa diferencia entre buenos y malos que ha impuesto el Gobierno busca limitar el impacto que esas cifras podrían y deberían provocar en todos nosotros. En la lógica del Gobierno, si los que están muriendo son asesinos, narcotraficantes, secuestradores y drogadictos no hay una verdadera pérdida para la comunidad. La magnitud de la tragedia se relativiza al quitarle, o pretender quitarle, peso a los muertos, peso a nuestra pérdida. Este discurso ha sido exitoso y es compartido por una parte significativa de la población.

Javier Sicilia, en medio de su tragedia personal, sin embargo, pone el dedo en la llaga cuando incluye a todos en la hecatombe: “Están destruyendo a lo mejor de nuestra gente, de nuestros muchachos, por un lado los que tienen posibilidades (…) y que son gente de bien y por otro lado un montón de muchachos que no tienen oportunidades y que están siendo carne de reclutamiento de los cárteles”. Es cierto, es una generación entera tocada por la violencia. Todos los muertos tienen familia y eran parte de nuestra comunidad; incluso aquellos que tomaron el camino equivocado han dejado una herida abierta en sus familias y enterrada la posibilidad de haber sido otra cosa.

Pero hay otra razón para refutar la forma en que el Gobierno presenta la cifra de muertos, y es que en verdad no puede saber cuántos eran criminales. La prueba la aporta este caso. El crimen cumplía con todos los criterios para encasillarlo de entrada como un caso más de fallecidos por presunta rivalidad delincuencial, como los llama el Gobierno. Murieron con extrema violencia, fueron encontrados encajuelados y con un narcomensaje. Listo entonces para archivarlo junto a muchos otros casos que nadie se toma la molestia de investigar. Problema: resultó que estos muchachos venían de una clase social y cultural que sí tiene la fuerza suficiente para que su voz sea escuchada y casi de inmediato la posibilidad de que fueran delincuentes quedó descartada. No hubo manera de sembrar la duda ni de presentar a sus defensores como sospechosos. Y qué bueno, porque en este caso no es un privilegio para ellos ni para sus familias que sus casos sí se vayan a investigar y que los culpables paguen, es una posibilidad para todos de que se debilite a los criminales y esa errónea y cómoda forma de proceder de la autoridad.

Imposible saber cuántos otros de esos “ejecutados” eran del todo ajenos al crimen. Las voces de sus familias no se oyeron. Desconocemos la historia de cada uno de esos 36 mil muertos: quiénes eran, a qué se dedicaban, si eran delincuentes, cómo ocurrieron los hechos.

Una cosa es segura, estamos ante una tragedia mayor de nuestra historia porque, como bien dijo Javier Sicilia, lo que se está desgarrando no es sólo el corazón de muchos, es el tejido social que nos une.

2011-03-30

El asalto a la razón - Nini conocen la propuesta


Por Carlos Marín Milenio.com

A César Duarte le ha llovido por sugerir que los ninis tengan alguna ocupación… ¡en el Ejército!

La idea en bruto suena descocada pero, explicada ya, merece atención aunque sea para descartarla.

Ayer, con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, el gobernador de Chihuahua dejó claro que ni por asomo se trata de “militarizar el desempleo”.

Nada para desatar la histeria de los bien portados o de los políticamente “correctos”, porque no se trata del sabido y obligado Servicio Militar (reclutamiento forzoso) o, menos aún, de que los ninis queden expuestos en el combate a la narcoviolencia.

Lo que Duarte propone es que a los jóvenes (hombres y mujeres) que carecen de empleo se les abran las puertas en las fuerzas armadas (hasta por tres años) para realizar tareas remuneradas de servicio a la comunidad.

¿Quién está contra los programas de reforestación, auxilio a la población, mantenimiento y reparación de redes de agua potable y drenaje, o de piso firme en los poblados más jodidos?

Los ninis podrían aplicar algo de lo que sepan y hasta aprender, eso sí, algo de disciplina.

cmarin@milenio.com

2011-03-29

Rigo Tovar: réquiem para un rockero que toca el güiro


Alejandro Saldívar
Proceso

1.

Rigo Tovar canta con una voz desaceitada. No es tenor y siempre desafina sus canciones. En ellas viaja del desierto al mar y de un restaurante gringo a la selva chiapaneca. A los de la clase alta les da comezón en los oídos.

Rigo Tovar alborota esqueletos en la pista. A ojo de águila sus conciertos son una marabunta en las plazas que se mueve al ritmo asincopado de la cumbia, como si el viento moviera un campo de pasto. Un slam con güiros y sintetizadores.

Rigo Tovar engendra lo imposible: un sirenito. Sus escenas marinas lo revuelcan al éxito. En el fondo del mar lo juzga la corte de neptuno. Lo acusan de comerse a una sirena en el desayuno.

Rigo Tovar inventa fauna: un pájaro chogüí que picotea naranjas en un árbol. Rigo Tovar le escribe un testamento a todas sus mujeres: María, Concepción, Teresa, Leticia, Amparo. Rigo Tovar se autodefine en una canción: escandaloso, despreocupado y vacilador. Un artista de corazón.

Rigo Tovar tiene los dedos en carne viva de tanto rascar las cuerdas de su Silverstone. Procura que el dolor le borré los sentimientos. Es su forma de concentrarse. Ya prendido hace círculos con el micrófono en el aire. Es un Jim Morrison a la mexicana.

“Muy buenas noches mi querido público. Ante ustedes, los muchachos del conjunto Costa Azul y su servilleta, el inolvidable Rigo…”

2.

Era como siempre se había imaginado ser rockstar: Parado en un escenario, con mujeres aporreando su pecho; un Rolls-Royce blanco a la entrada de su casa, asientos cubiertos de piel, picaportes dorados; un Ferrari pintado de rosa mexicano, una leyenda brillante en el parabrisas: Costa Azul. Y sobre todo, gente. Cuántas persona cubriendo a zancadas sus conciertos.

Quién iba a sospechar que Rigo se convertiría en un faro. Estas eran las cosas que fijaban la luminancia de un rockstar: el hombre vino con sus sintetizadores a tocar cumbias y convirtió lo naco en un esplendor. Rigo hizo del rock y la cumbia una estética propia. Algo tan pegajoso como la brea, pero tan surrealista como Magritte.

En las entrevistas por radio, las mujeres se le encaramaban en el pecho. Querían escuchar el eco de sus sabias ocurrencias que navegaban más bien entre la abulia y la timidez. Parecía sufrir del letargo de quien se aburre oyéndose contar la misma historia de sí mismo.

La prosa de Rigo era tan enredada como una madeja de estambre. Lo que muchas veces quiso decir se resumía en los balbuceos de un jugador de futbol al final de un partido. Lo mismo podía expresar su amor por México que explicar el modo en que componía sus canciones, porque Rigo, como pocos músicos mexicanos, era su propio compositor.

“La música yo la proyecto como debe ser. Le doy su introducción, el tema vocal, un pequeño cambio de tonos, arreglitos, la transición que es el goce, y el final, nunca debe perderse el primer tema vocal”, cuenta Rigo en el documental Rigo, una confesión total.

Si lo ponemos en una báscula, Rigo pesa lo mismo que un cantante de ópera pero para el populacho. Un divo del güiro y las maracas. Actualmente, a Rigo le construyen altares de elogios en decenas de blogs en Internet. Hasta la fecha, nadie ha logrado tener casi 500 clubs de fans en México. Nadie.

No bastaban las orejas para disfrutar del histrionismo de Rigo en un escenario. Bajo aquellas carpas, la voz se le dilataba con un cuerpo que jamás había cobrado en las cantinas, cuando era niño. Ahí estaba parado con sus trajes de gala y las camisas de terciopelo azul de sus cantantes.

Rigo tiene ese carisma escénico que empuja a sus fanáticos a rentar camiones para perseguirlo por todo el país y Estados Unidos. Los conciertos masivos se han vuelto una engañosa costumbre, y Rigo sólo quiere sentarse a comer el pastel de chocolate que le regaló una de sus fans, en la ciudad de México. Mientras, la prensa de espectáculos vive del ritual de fabricar etiquetas rosas: el ídolo de las multitudes, Leyenda de la música grupera, el hijo predilecto de Houston, el Sirenito…

Los conciertos eran un desastre. La locura. Cuando legaba a las presentaciones lo hacía entre 10 ó 15 guardaespaldas. La policía se hacía de golpes con la gente en el escenario.

Siempre tenía una botella de coñac, era su bebida preferida. Si la cumbia surge del sincretismo musical de aborígenes negros y europeos en Colombia. La genealogía de Rigo navega entre lo tropical, lo norteño y lo kitsch.

3.

Cuando Rigo decidió tocar a Haydn en la Arena México fue abucheado. El hombre con el cabello crespo y escamas en las piernas escuchaba a Strauss Verdi, Rossini y Chopin. A sus músicos les hacía interpretar lo clásico y su público prefería rebotar entre brazos y caderas. Todos en un sabroso desconcierto.

Rigo era un cantante de cumbia que se subía a los aviones como si fueran taxis. En 1992 ya viajaba de Chicago a Las Vegas, de Hollywood a Nueva York y de San Francisco a Londres. Terrenos baldíos, ferias de pueblo, palenques, salones de baile, teatros, arenas de box, estadios, puentes, callejuelas. No cabía ni una tuerca.

Jimi Hendrix y Janis Joplin acaban de morir cuando Rigo ya meneaba el micrófono a su estilo. Ya brincaba. Ya sangoloteaba su guitarra. Ya cantaba: Perdóname mi amor por ser tan guapo / simplemente es un regalo Celestial / que quieres las mujeres me persiguen / me han convertido en su objeto sexual.

No parecía ser suya esa voz que había incendiado a públicos tan gélidos como los de Austin Texas. Porque hasta en ese estado hay un día dedicado a Rigo: 31 de agosto de 1978. El hijo predilecto de Houston era un migrante.

Corren tiempos en que las que el rock se tocaba en sótanos y en pequeñas reuniones. La sombra de Avándaro, el concierto con el que la clase política se escandalizó y censuró el rock en 1968, aún cobraba factura. No había espacio para los rockeros, pero si para la cumbia, la banda y los sonidos guapachosos, como el de Rigo.

En la década de los años setenta y ochenta, la androginia de David Bowie y T-Rex no le hacían competencia al desenfado de Rigo en México. Los Ramones en Estados Unidos o los Sex Pistols en Inglaterra apenas entraban a las disqueras.

Más allá, en la dimensión del espectáculo, estaba el Rigo acróbata que corría, saltaba y bailaba al estilo The Clash en Should I stay or should I go. Caminaba como equilibrista sobre el hilo de las ilusiones perdidas de los jóvenes de aquella época.

Es un icono: el cabello crespo, largo. Los Ray-Ban vintage. Las cejas greñudas. El mentón rotundo. Los pantalones entubados. La nariz chata como de tiburón. Un príncipe mestizo.

Mantenía un ritmo de 10 a 14 presentaciones mensuales. En todas, el público se apretujaba entre sí como los estoperoles a su chaleco de cuero. Con los efectos del sintetizador y las maracas al fondo Rigo hacía el paso de de moonwalk pero estático. Levantaba las dos piernas y las estiraba en el aire.

Uno de sus pasos más famosos era el de Ángel. Como si se tratara de un títere, Rigo se tomaba un trozo de cabello y lo empujaba dando un paso hacía adelante. Sonreía con una sonrisa fija, plácida; una sonrisa que decía amor y paz camaradas. Después, como si a un robot le quitaran las baterías, Rigo Tovar siempre se desconectaba al final de cada canción.

Hay en México un tianguis que exhibe el rostro de Rigo: se le ve todo galán. Los colores fuertes y ácidos que lo rodean (azul y verde) golpean con el impacto de un guitarrazo en el que parece no haber lugar para la contemplación estética. El tianguis es de rockeros y Rigo es parte de ese museo.

4.

Como una ofrenda a su madre Rigo se tatuó una mariposa en su brazo izquierdo. Mamá Sarita, jamás te olvidaré. XI-VII-MCMLXXIV. Una vez le dijo:

“Y si dios te diera un hijo/ háblale mucho de mi / dile que no te abandone/ como tú me hiciste a mí/ si tiene los ojos negros/ y si se parece a ti/ dale un beso que tu madre/ le dejó antes de morir.

“En el circo trabajaba un artista que se llamaba Rigo. Era alambrista. A mi señora se le grabó el nombre de Rigo y dijo que cuando tuviera un nuevo vástago le iba a poner Rigo” cuenta su padre como quien se inventa una historia para justificar el éxito.

“Su madre había sido la mujer más decisiva en la vida de Rigo, algunos días le llevaba serenata con una guitarra de dos cuerdas” revela su tía.

Si las mariposas representan la transformación en la vida, la madre de Rigo le dio un aletazo en la memoria y le dedicó un LP entero.

“Porque abandone a mi madre/ y solita la deje/ sin darme cuenta si quiera/ si tenía de comer/ hasta que llego la noche/ en que muerta la soñé/ y hecho un loco fui a buscarla/ pero ya, no la encontré / decían que mi pobre madre sin saber ya lo que hacer / pedía de puerta en puerta/ que le dieran de comer/ y en el rincón de una iglesia/ muerta de frío tal vez/ sin exhalar una queja paso toda su vejez…

5.

Polvo y sol. Una casa endeble donde los niños se corretean unos a otros. Un barrio pobre, diría Rigo. Las ruedas del tren en las vías les hacían vibrar los talones. En Matamoros, Tamaulipas (al noreste de México), las canciones se le fueron acumulando en la cabeza. Era un panal de frases hechas y lugares comunes.

“Yo me llamo Rigoberto Tovar García. Nací en el año de 1965 en Matamoros, Tamaulipas. Vivo en la avenida Primero de mayo. Soy soltero. Vivito. Me gustan mucho las mujeres. Me pongo a la orden de usted. No vicios. No licor. Mido 1.68. Peso 59 kilos. Me pongo a la orden de usted”, mascullaba Rigo al principio de sus conciertos.

En las cantinas de Matamoros lo miraban como a un payaso callejero. Ni un aplauso. Pocas monedas. Una noche tuvo un vago sueño fronterizo. Entrevió el desierto, el aire vibrando por el calor. Era él cruzando la frontera.

“Yo fui muy pobre. Mis padres no tenían para comprarme zapatos. No tenían para comprarme libros. Cuando llegaba a al escuela me regalaba la maestra porque no llevaba libros sólo un cuaderno. Éramos diez de familia. En el tiempo de frío cuando teníamos que ir a la escuela temprano, salíamos cuando la tierra estaba caliente, no teníamos suéteres. En la escuela los niños ricos me humillaban. Se burlaban de mí. Me hacían menos”, cuenta como si narrara una leyenda.

“Su infancia fue muy dura. Yo trabajaba en la panadería y él venía a trabajar. Era muy buscavidas. Se iba a las cantinas a cantar y su papá lo sacaba a golpe— cuenta su tía en el documental Rigo, una confesión total.

“Yo llegué a Estados Unidos con 30 centavos. Allá empecé a trabajar en una pizzería. Después en la soldadura. Fue ahí donde me empecé a enfermar a mis ojos. Después me hice albañil”, narra el cantante.

Un día en Texas a Rigo se le complicó la vista. Tenía enfrente más sombras que de costumbre. Llegaron como un tamborazo repentino, a cegar. Rigo acudió con un especialista en Londres. Allá empezó un tortuoso tratamiento con piquetes de abejas en el cerebro.

El doctor terminó de hurgarle las cuencas de los ojos y le dijo con desaliento: “Tienes retinitis pigmentosa”. Se quedaron unos segundos sin hablar. Luego el médico se espabiló con una sonrisa: “Pero tienes a tus fans, Rigo”.

A los cuarenta años Rigo se quedó ciego. Al escenario siempre llegaba con alguno de sus secretarios particulares: José Morales o Javier Ronquillo. En las iglesias le rezaban misas enteras para que recuperara la vista. Los curas le rezaban a una estrella de rock. Por sus ojos. Por su música.

“Cuando a mí me agarra la inspiración es algo que me saca fuera de la realidad pienso y sueño y estoy formando la letra en mi cabeza. En mi mente”, se justificaba en las entrevistas radiales.

En la ceguera, Rigo no se quedó tan solo: tuvo creyentes a primer oído. Hay que visitar la disquera Melody, en la zona de Polanco en México, y recordar en voz alta el nombre del Sirenito. Patricia Hernández fue una de las que siempre estuvo para contemplar el cabello renegado de Tovar.

“El fue como un segundo padre. Toda la confianza que yo no tuve en mi padre estuvo en él, me orientaba sabía cuando tenía problema”, cuenta ella.

Aquel Rigo que aparecía en el cine radiante en los ochentas, lucía en noviembre de 2004 con las hebras del cabello cenizas. En los pómulos se le hunden unas ojeras azulencas. La malcrecida. Una figura trágica y descompuesta. Una gárgola de sí mismo.

Patricia lo admiró en la sala de su casa, ya retirado. “No me veas con esos ojos de huevo cocido”, le advirtió Rigo.

—¿Tuvo un romance con él?

—No—Patricia ríe como quien oculta un secreto—Yo tenía 17 años y me quería rebelar ante mis papás. Él me dijo que tratara de entenderlos. Fui captando sus palabras, me gustaron sus consejos y lo seguí frecuentando.

—¿Se enamoraron?

—No, si una mujer se le acercaba respetuosamente Rigo respetaba. Su equipo de seguridad nos cuidaba que los hombres no se pasaran de listos.

—Pero Rigo era muy mujeriego…

—A veces me llegué a desmayar porque me daba mucha emoción verlo bailar y cantar. Pero nada más.

—Cuénteme de Rigo y las drogas.

—No, ahí sí no sé.

—¿Mariguana?

—La verdad yo no sé, sólo dios, pero sí necesitaba algo. Al principio sí fumaba mucho porque trabajaba seis días seguidos sin parar. Día y noche.

—¿Y la locura de Rigo?

—Pues hubo un tiempo en que ya no coordinaba. Inventaba nombres de presidentes. Se quedaba pasmado. Pero después volvió en sí. Él era muy creyente, siempre mencionaba a dios.

Ya en su casa, en la colonia Alamos, de la Ciudad de México, Rigo plasmó sus manos en una tina de concreto. Patricia conocía la manera de sentarse, la mirada coqueta, el brillo. Observó sus ojos ciegos y le pidió una canción:

Ven a mi mundo color de rosa para que veas como vivo yo/ Ven a mi mundo color de rosa para que cantes como canto yo/ olvida tus sufrimientos también tus penas/ por un momento ven a cantar conmigo/ a bailar feliz como lo hago yo…

Meses después, el 27 de marzo de hace seis años, Rigo falleció. Vinieron los homenajes, los formalismos. Lo acechó un coro de idólatras. En la carretera a Reynosa, Tamaulipas, le hicieron una estatua en bronce. Su cabello se convirtió en una esponja de ramas. Con su mano predica amor y paz. En la costa Playa Bagdad cambia de nombre a Costa Azul. Donde creció, la calle Primero de mayo, lleva su nombre.

Quedan las palabras de Rigo escritas con manchas de aceite en el corazón de Patricia. “Adiós chiquititita”.

6.

Colofón

“Si lo mexicano es naco y lo mexicano es chido entonces verdad de Dios, que todo lo naco es chido”, inmortalizó Rigo.

2011-03-27

Medios: la mordaza se gestó en Los Pinos

José Gil Olmos
Proceso.com.mx


Promovido por dueños de medios electrónicos e impresos –pero sobre todo por el duopolio televisivo–, el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, firmado el jueves 24 en el Museo de Antropología, plantea una serie de medidas para encarar la labor periodística en tiempos de guerra (al narco). Pero muchos comunicólogos y periodistas, algunos de los cuales rechazaron la invitación, consideran que la iniciativa “no es tan ciudadana”, pretende uniformar la información y alcanzan a vislumbrar detrás de todo una mano que viene de Los Pinos.

MÉXICO, DF., 26 de marzo (Proceso).- Todo empezó con una petición presidencial. La mañana del 5 de agosto de 2010, Felipe Calderón se reunió en Los Pinos con los dueños de las principales cadenas de radio y televisión y de periódicos y revistas. El presidente les pidió “ser parte de su estrategia” de guerra contra el narcotráfico, “autorregular” sus contenidos, impulsar la idea de que el gobierno iba ganando la batalla y “evitar” entrevistar “criminales” para no convertirlos en héroes.

Siete meses después llegó el resultado. El jueves 24 se dio a conocer el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia signado oficialmente por 715 medios –aunque a la firma asistió apenas media centena– en un acto encabezado por las dos principales cadenas de televisión, Televisa y Televisión Azteca

Pedro Torres Estrada, subdirector editorial de El Diario, de Ciudad Juárez –uno de los más afectados por la violencia del crimen organizado–, afirma en entrevista telefónica: “Sospechamos que detrás de todo esto están las manos del gobierno”.

Comenta a Proceso que, hace unas semanas, Claudio X. González, en nombre de la Fundación Televisa, los invitó a firmar el documento. Rechazaron la invitación. “Nos dijeron que el presidente Calderón estaba interesado en tener una reunión previa el martes en Los Pinos o en algún otro lugar, y que le daría mucho gusto que estuviéramos presentes. Dijimos que muchas gracias, pero no”.

–¿Ven una posibilidad de censura?

–Sospechamos que esto no es tan ciudadano. Si nos vamos hacia atrás y revisamos las expresiones de los gobiernos en relación con la cobertura de la violencia, muchas de esas están implícitas en el acuerdo. Nos acusan de ser apologistas de la violencia, de que estamos creando héroes de delincuentes. Creemos que, en determinado momento, detrás de esto pudiera estar la mano del gobierno.

El comunicólogo Raúl Trejo Delarbre aporta un punto de vista distinto, pero complementario: el acuerdo, dice, responde claramente a los intereses empresariales de Televisa y TV Azteca, que necesitan “legitimación” en momentos en que se enfrentan con el gigante de las telecomunicaciones: el Grupo Carso.

“Puedo decir con toda responsabilidad, pero sin citar mi fuente, que directores de varios medios me confirmaron que fue de las oficinas corporativas de Televisa de donde los llamaron para invitarlos a sumarse a este documento”, afirma Trejo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información.

Agrega en entrevista con Proceso que para Televisa y TV Azteca el acuerdo es en realidad “un acto de propaganda” y que por eso fue presentado en un “escenario lamentable” y “espectacularizado”: el Museo de Antropología convertido en un set de televisión.

Regulación

Regular la cobertura informativa sobre el narco ha sido un propósito de Calderón desde hace años. En noviembre de 2009 se realizó en Boca del Río, Veracruz, el congreso Ciudadanía y Medios. Acción Conjunta, organizado por el gobierno de la entidad y la Procuraduría General de la República. Participó Margarita Zavala, esposa del presidente. Uno de sus principales resolutivos fue que los medios “no otorgarían espacios a los mensajes de los grupos delictivos ni a sus representantes”.

El 5 de agosto de 2010, en aquella reunión en Los Pinos, Calderón insistió en el tema al pedirle a los dueños de medios que se sumaran al Diálogo por la Seguridad. Hacia una Política de Estado.

La reunión fue privada. Entre los asistentes estaban directivos de Televisa, TV Azteca, Radio Mil, Organización Editorial Mexicana, El Universal, MVS, Radio Fórmula, Grupo ACIR, de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable, de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT), del Grupo Milenio, Radiorama, Radio Centro y de los periódicos Unomásuno, La Crónica, La Jornada, La Razón y Rumbo de México.

El 9 de noviembre de ese año, al inaugurar la sexagésima sexta asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, Calderón nuevamente habló del tema. Tras señalar que el crimen organizado se ha convertido en “el mayor riesgo al ejercicio del periodismo y se levanta como la principal fuente de restricción, intimidación y represión a la labor informativa”, pidió la regulación de los contenidos.

“Es necesario informar sin hacer apología del crimen, evitar hacer el juego a la agenda mediática de las organizaciones criminales; no se trata de ninguna manera de ocultar los problemas, sino de reflejar la realidad y poner en perspectiva los grandes esfuerzos que hacemos para solucionar nuestros problemas; balancear la información, tomar en cuenta, sí, si es indispensable por el hecho mismo, noticioso, la voz intimidatoria de los criminales.”

El jueves 17 de marzo insistió, al borde del chiste: “Si yo no hubiera sido político, a lo mejor me hubiera dedicado al periodismo, que también me gusta; es una profesión que respeto”, afirmó al intervenir en el foro México: Puerta de América organizado por el Grupo BBVA-Bancomer y el diario español El País.

“Hubiera hecho un periódico que se llamara Balance y en la primera plana pondría de un lado todas las noticias malas, las más importantes, y del otro lado todas las más importantes buenas noticias. Y en medio las buenas o malas sin clasificarlas ahí”.

Tras asegurar que las únicas que “asientan hechos totalmente objetivos e inocultables” son las notas deportivas, Calderón afirmó que “se debe equilibrar y poner en perspectiva lo que es México, no ocultar ni ignorar los problemas que hay en el país”.

De acuerdo con el acuerdo

Con la firma del Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, Felipe Calderón parece haber logrado uno de sus objetivos: aliarse con un sector de la prensa mexicana en su lucha contra el narcotráfico.

Horas después de la transmisión nacional del acto envió un mensaje desde Apodaca, Nuevo León: “Pienso que este acuerdo es una muestra muy clara de que la responsabilidad, cuando se ejerce plenamente por todos y en particular por los medios de comunicación, permite enfrentar de mejor manera el fenómeno de la violencia delictiva, de la violencia causada por los grupos y las organizaciones criminales que afectan a los mexicanos”.

Calderón necesitaba este acuerdo sobre todo porque encuestas publicadas el mes pasado indicaban que su popularidad ha bajado a 52%, lo que no se veía desde 2008, y se incrementó la percepción ciudadana en cuanto a criminalidad y violencia.

“Calderón ha estado incómodo desde hace años con la cobertura mediática de la violencia”, dice Raúl Trejo. “Cada vez que puede reitera su anhelo para que en México haya medios que vean tanto los asuntos buenos como los malos, pero a veces no hay muchos momentos buenos que cubrir. No sé si él auspició, pero sí aplaudió este acuerdo”, señala.

Medidas huecas

Durante la elaboración del acuerdo hubo miembros de la CIRT que plantearon la necesidad de darles a los reporteros seguros de vida, cursos de capacitación, protocolos de protección y mejores salarios. La mayoría de los que trabajan para los medios que suscribieron el acuerdo carecen de esas prestaciones. Algunos no tienen ni Seguro Social.

Pero las propuestas no prosperaron; se quedaron en el enunciado de “establecer mecanismos para la protección de los periodistas en situaciones de riesgo”.

Los anteproyectos del acuerdo, que Proceso pudo consultar, son sustancialmente distintos al documento final.

Por ejemplo, en el segundo punto se proponía rechazar entrevistas “a miembros de las organizaciones del crimen organizado (sic) cuando exista sentencia condenatoria en su contra”.

En la versión definitiva sólo se habla de “impedir que los delincuentes o presuntos delincuentes se conviertan en víctimas o héroes públicos” y “omitir y desechar información que provenga de los grupos criminales con propósitos propagandísticos”.

Los ausentes

Se dijo que el acuerdo estaba firmado por los principales medios de comunicación del país. Pero hubo ausencias. Algunos fueron invitados pero no quisieron participar, como El Diario de Ciudad Juárez, y otros de plano no fueron invitados, como La Jornada, Reforma, Proceso, Multivisión, TV Cable y muchos medios locales.

De hecho aparecen pocos medios de las entidades en las que el crimen organizado es más violento, como Chihuahua, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Nuevo León.

Pedro Torres precisa que aunque el medio en el que trabaja fue invitado se decidió no firmar el acuerdo porque, desde su perspectiva, no se puede normar de manera tan general los criterios editoriales: la realidad de Juárez no es la misma que la de otras ciudades.

“No podemos trabajar en las mismas condiciones que los enviados que tienen más libertad en el manejo de la información que nosotros que permanecemos aquí cuando se publica la nota. Además hay cuestiones de seguridad que tenemos que tener presentes cada vez que se publica algo, y para la gente que escribe a la distancia es muy diferente la situación. Por eso no creemos que sea viable esta generalización de los criterios y de los principios para la cobertura de la violencia.”

En su editorial del viernes 25, el diario La Jornada cuestionó las razones que, dijo, “llevan a semejante ensayo por uniformar los criterios editoriales de la mayor parte de los medios del país y a buscar una suerte de verdad única en torno a una circunstancia nacional llena de ambigüedades, zonas grises, hechos que resultan incomprensibles con base en las versiones oficiales y una legalidad vulnerada por las organizaciones delictivas pero también por las dependencias públicas”.

Además critica que algunas empresas que encabezan el acuerdo, como TV Azteca, hayan pasado por encima de las leyes, como en 2006, cuando “recuperaron” las instalaciones de Canal 40.

El editorial del diario desglosa el decálogo y señala que cae en linchamientos mediáticos, posibilidades de censura, peligro a la independencia editorial y “evoca las ideas expresadas hace unos días por el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón sobre lo que a su criterio debería ser la forma adecuada de hacer un periódico”.

Y remata: “Flaco favor le harán unos medios alineados por decisión propia en torno a una verdad única y uncidos de manera voluntaria a los triunfalismos, omisiones y extravíos del discurso oficial”.

La periodista Carmen Aristegui, en su columna del viernes 25 en el diario Reforma, asegura que algunos de los firmantes, en sus respectivas colaboraciones, han acusado a los que no suscribieron el acuerdo como “los mezquinos de siempre”.

La conductora del noticiario matutino de MVS señala que es imposible sacudir la sospecha de que la pretensión final de todo esto es, parafraseando al especialista Edgardo Buscaglia, “gerenciar el flujo de la información”. Esto es, uniformar la información, y desde los medios, no desde la realidad, transformar la percepción de lo que está pasando.

“El acuerdo se firma en el momento en el que todos los indicadores apuntan al fracaso de la estrategia gubernamental”, asevera Aristegui.


El acuerdo, al gusto del presidente Arturo Rodríguez García
Los reclamos del presidente Felipe Calderón contra quienes cuestionan su política de seguridad encontraron eco en el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, impulsado por el duopolio Televisa-TV Azteca y firmado por representantes de medios de todo el país el pasado jueves 24.

El documento, presentado dentro del programa Iniciativa México 2011, incluye un apartado de criterios editoriales de 10 puntos.

En los tres primeros se abordan aspectos sobre el tratamiento que debe darse a la información y coinciden casi por completo con los planteamientos que en torno al tema ha señalado Calderón casi desde el inicio de su mandato:

1. Tomar postura contra la violencia generada por el crimen organizado; 2. No convertirse en voceros involuntarios del crimen organizado; 3. Dimensionar adecuadamente la información.

Además, en los puntos 7 y 10 se indica que los medios deben promover la participación y la denuncia ciudadana y no interferir en el combate a la delincuencia.

En varias ocasiones el presidente se ha referido a la información difundida por los medios en relación con la violencia que azota al país.

El 25 de febrero de 2010, en una reunión con empresarios en Yucatán, el presidente pronunció un discurso que coincide plenamente con el decálogo de criterios editoriales del acuerdo:

“Claro que si uno ve la prensa nacional, desde luego que la manta que dejan, además, en un pueblo, un recado de fulano para zutano... Lo que nos cuesta a cualquiera de ustedes o al gobierno pagar una primera plana de varios millones de pesos, eso sí aparece en primera plana y a todo color”, observó.
Más adelante dijo:

“A veces es como deporte; a veces se trata de ver qué tanto podemos exacerbar nuestros problemas, qué tanto podemos amplificar los retos que tenemos. Y eso (...) sí causa mucho daño, no estoy diciendo, conste, que el problema no exista, sino que tenemos un problema real de inseguridad que tenemos que combatir, y si alguien tiene una alternativa, que me diga ‘no lo combatas’, que me lo diga”, retó el mandatario a quienes lo critican por su “guerra”.

En un almuerzo con embajadores y cónsules mexicanos, el pasado 6 de enero, los instruyó para que “hablaran bien de México” y mencionó datos de la violencia que priva en países de Centro y Sudamérica, en los que las cifras de homicidios son superiores a las de México. Insistió en que hay un “problema de percepción” cuando se difunden materiales acerca de este tema.

Los primeros en tomarle la palabra fueron los directivos de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servitur), cuyos dirigentes lanzaron la campaña “Hablemos bien de México” desde mediados de 2010.

El pasado 25 de enero Calderón inauguró la Convención Nacional de Turismo convocada por la Canaco-Servitur. Ahí se presentó la segunda etapa de la campaña, titulada “Hablemos y actuemos bien por México”.

Al término de la reunión el mandatario firmó un decreto para declarar 2011 como “Año del turismo en México”.

Intelectuales a modo

El presidente no sólo se ha valido de reuniones empresariales para enviar sus mensajes a los medios de comunicación que no comulgan con sus políticas. También se ha valido de intelectuales destacados Por ejemplo, el viernes 4 de marzo, al otorgar la Orden del Águila Azteca en grado de insignia, la más importante que concede el gobierno mexicano, al Premio Nobel Mario Vargas Llosa, éste se deshizo en elogios hacia el régimen actual.

En su mensaje Calderón se dijo lector del hispano-peruano a quien describió como un luchador por la libertad.

Atrás quedaron las expresiones críticas del escritor que acuñó la denominación de “dictadura perfecta” para referirse al régimen priista. Emocionado, exaltó “la libertad” que hay en México y se dijo emocionado por saber que Calderón es uno de sus lectores.

La firma del acuerdo tuvo como testigos a destacados personajes, como José Narro, rector de la UNAM; Yoloxóchitl Bustamante, directora general del IPN; Juan Ramón de la Fuente, presidente de la Asociación Internacional de Universidades; Federico Reyes Heroles, presidente del Consejo Rector de Transparencia Mexicana; Héctor Aguilar Camín, director de la revista Nexos, y Homero Aridjis, escritor y poeta, entre otros.

También lo signaron dirigentes de organismos como el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, A Favor de lo Mejor en los Medios, el Consejo de la Comunicación, y los ciudadanos María Elena Morera, de Causa Común, y la señora Isabel Miranda de Wallace.

Hay, asimismo, algunos gobernadores que se han unido al apoyo. Por ejemplo el de Durango, el priista Jorge Herrera Caldera, se deshizo en elogios para el mandatario.

En una reunión realizada el martes 22 en esa entidad le dijo: “Desde aquí me sumo también a los millones de mexicanos que reconocemos y apreciamos la firmeza y valentía con que el presidente Calderón enfrenta los retos del país. En Durango somos aliados del presidente de la República en la lucha a favor de la seguridad pública y en contra de la delincuencia organizada”, exclamó.
Complacido, Calderón respondió:

“Necesitamos seguir trabajando fuerte en el tema de la seguridad para los duranguenses, porque es un problema medular del estado. Sepa Durango que ha contado y seguirá contando con el apoyo del gobierno federal para enfrentar y resolver este problema.”

2011-03-24

Otra Iniciativa Mx más


Después de una muy mediatica primera Iniciativa México el año pasado; vuelve temprano en el año la versión 2011, el reality show de los medios de comunicación lidereados por Televisa y Azteca que traen a la pantalla a los mexicanos que están haciendo algo por el bien de la comunidad y tratando de cambiar México. La idea como tal es buena pero dada su anterior historial de manejo tendecioso de información y de masas; el duplo televisivo no parece mejorar sus niveles de credibilidad, aunque tienen una fiel audiencia cautiva.

Parece pronto para que la nueva version del reality show de los medios afiliados a Azteca y Televisa, y de los propios salga muy cercano al termino de la primera emisión; aunque tienen razones para hacerlo ya que sus programaciones estan en su decadencia màs visceral de los ultimos tiempos, les conviene demostrar "sensibilidad" social y codearse con el gobierno federal a quien de paso le dan publicidad condescendiente, aunque en la actualidad no se sabe que partido esten tomando.

Iniciativa Mx es un festín de las televisoras grandes y chicas, y de los medios impresos y electronicos y no es un ejercicio propio de pluralidad del medio, sino más parece un conclave de los poderosos y sus aliados.

Es un momento apropiado para divulgar el optimismo nacional ensalzarlo al extremo cuando la situación del pais vive uno de sus momentos mas desalentadores, es conveniente mediaticamente y existe buena tajada para todos sin duda. Un servidor duda de la buena fe de las televisoras y de los periodicos importantes de este país, no existen ataques de empatía con acciones particulares por el bien colectivo en este país de un dia a otro.

Existen necesidades de comfort en este país, y al parecer las pantallas y las letras principales de este país tratarán de pintarnos un México donde si se pueden lograr cosas en bien del colectivo y vender mercancía barata de lo mismo, souvenirs temporales y limpiezas de imagen; preparemonos bien para el nuevo reality show, ahora como en el primero con una producciòn tripartita.